SILVESTRE Y PIOLIN.

Erase una vez en un día de invierno Piolín estaba quitando la nieve de su nido y luego silvestre se dio cuenta de lo que estaba haciendo Piolín
Otro gato también se dio cuenta y subieron por el árbol cada uno por un lado para coger a Piolín y comérselo, los gatos cogieron cada uno de los extremos del nido y al bajar tiraron tanto del nido que se chocaron uno contra otro.

Luego los gatos se pelearon y Piolín pudo escapar. Silvestre y el otro gato idearon un plan cada uno que resultó ser el mismo y al final se volvieron a chocar.
Mas tarde los gatos se fueron a sus casas y allí inventaron cada uno un pajaro parecido a Piolín, mientras éste jugaba con otro pájaro de plástico que bebía agua.
Los dos gatos fueron a casa de la abuelita para intentar comerse otra vez a Piolín y cuando se vieron de nuevo, en vez de pelearse, se ayudaron para intentar cazar a Piolín.
La abuelita se dio cuenta de los dos gatos, sacó su paraguas y se puso a darles palos, también le dijo a su perro que vigilara la puerta para que no entrasen los dos gatos.
Después los gatos decidieron actuar de manera individual. Primero Silvestre intentó entrar con unos palos gigantes pero el perro se dio cuenta y se comió los palos. El otro gato lo intentó con una flecha atada con una cuera desde el tejado, pero el perro estaba en el tejado y se comió la flecha y la cuerda como si fuera un espagueti.
Piolín se quedó contento porque los gatos ya se habían cansado éstos estaban tristes porque estaban escayolados en el hospital de tantas cosas malas que les habían ocurrido.